30 de agosto de 2015

CODIGO DE ETICA DE LA SOCIEDAD DE ARQUEOLOGÍA DE LA PAZ



PRINCIPIOS ÉTICOS PARA LOS MIEMBROS DE LA SOCIEDAD DE ARQUEOLOGÍA DE LA PAZ

 Capítulo VI del Reglamento Interno de la Asociación
Artículo 31º.- La construcción participativa y democrática de un código de ética institucional concentrado en identificar valores y principios éticos, puede contribuir significativamente a abordar el cambio o, más bien, a la innovación institucional por la vía de las personas, sus prácticas de trabajo, sus actitudes y sus comportamientos respecto de los intereses y fines de la Asociación.  En este sentido se plantean los siguientes principios básicos:

  1. Todo miembro de la Asociación denominada: Sociedad de Arqueología de La Paz, cuya sigla es SALP, más que cualquier otro ciudadano debe observar, cumplir y vigilar el cumplimiento de las leyes, decretos y reglamentos que regulan el manejo y protección del Patrimonio arqueológico, así como aquellos que norman el desempeño profesional de todas las disciplinas, en especial de la Arqueología.
  2. Ningún miembro de la Asociación podrá atribuirse títulos (doctorado, licenciatura u otro) si estos no han sido conferidos por entidades académicas.
  3. Ningún miembro de la Asociación efectuara acciones deliberadas que pongan en peligro materiales y contextos que pertenecen al Patrimonio Arqueológico, estando obligado a denunciar cualquier acción que afecte al patrimonio arqueológico y/o vaya en contra de la ética profesional. Asimismo, la asociación como ente orgánico, esta obligada a investigar tales hechos para su posterior denuncia pública.
  4. Los miembros de la Asociación darán un manejo legítimo y responsable de la información generada a partir de hallazgos o investigaciones arqueológicas, respetando la propiedad intelectual sobre los derechos de autor, y examinando las fuentes de la información sobre la integridad del Patrimonio Arqueológico involucrado.
  5. Más allá del apego a los procedimientos y metodologías de la propia disciplina, los miembros de la asociación denominada: Sociedad de Arqueología de La Paz, cuya sigla es SALP, deben actuar con el máximo respeto a los valores culturales, jerarquías y decisiones de las comunidades.
  6. Todo miembro de la Asociación está obligado a respetar los restos humanos funerarios arqueológicos más allá de cualquier argumento científico, evitando su levantamiento, manipuleo o almacenamiento sin la disposición de los medios tecnológicos necesarios para su conservación y estudio.
  7. La intervención en un contexto arqueológico será con fines explícitamente científicos, asegurando un apropiado registro de los contextos de proveniencia de los datos, con el objetivo de generar viabilidad a investigaciones futuras que permitan complementar o contrastar los resultados obtenidos.
  8. Con respecto a la difusión del conocimiento de la práctica arqueológica, se informará de manera oportuna a las comunidades y población en general sobre los objetivos, procedimientos y resultados de los estudios o acciones  arqueológicas que se hubieran desarrollado en sus predios respondiendo de manera estricta al alcance y limitaciones que hubiera previamente establecido la comunidad para la intervención.
  9. Si durante los estudios o acciones se recuperan materiales arqueológicos, éstos deberán ser  entregados a las instituciones o entidades autorizadas por ley.
  10. En el  desarrollo de la dinámica de difusión e interlocución de temas que traten directa o indirectamente sobre el patrimonio arqueológico, los miembros de la Asociación deberán proceder conforme a los principios de libre expresión, pero respetando las múltiples concepciones que sobre el pasado poseen las personas y comunidades.
  11. Todo miembro de la Asociación está comprometido a discutir sus diferencias teórico metodológico con otros asociados en ámbitos profesionales pertinentes como foros, debates, congresos o a partir de publicaciones especializadas, con la altura correspondiente y evitando en todo momento denigrar públicamente a los asociados que no comulguen con sus ideas.

27 de julio de 2015

QOLLQAS DE COLCAPIRHUA EN VIAS DE DESAPARECER

El arqueólogo Marco Irahola muestra las qollqas (silos) en fila que aún permanecen en Quenamari, en Colcapirhua. - José Rocha Los Tiempos
 
Por Karen Carrillo , Los Tiempos 25/07/2015
El abandono y descuido de las autoridades nacionales, departamentales y municipales provocó que al menos 100 qollqas o silos incaicos de maíz, de una reserva de 1.000 en Quenamari, ubicadas al sur del municipio de Colcapirhua, fueran destruidas completamente.
Así lo denunció el arqueólogo Marco Irahola, contratado por la Alcaldía a insistencia de los propios dirigentes de Esquilán Grande, donde se hallan estas piezas arqueológicas, para realizar por primera vez un relevamiento arqueológico para tener un mapa que determine el espacio en el que sitúa este patrimonio incaico.
“Como comunidad ya hemos perdido la esperanza que las autoridades puedan hacer algo, por eso hemos contratado un arqueólogo y vamos a hacer una delimitación para ver hasta dónde y cuándo van a dignarse las autoridades hacer algo con el sitio”, aseveró el dirigente de la zona, Roberto Rocha.
Las qollqas conocidas como silos o espacios de almacenaje servían a los incas para guardar sus alimentos recién cosechados, principalmente granos en el siglo XV, para que después sean transportados hacia otros departamentos del país y así atender las necesidades de alimentación de la población de la época.
Irahola indicó que este atentado se produjo porque aún existen personas que no reconocen el espacio como patrimonio y por el conflicto de tierras en una parte donde están las qollqas. Asimismo, lamentó que a pesar de haber hecho una representación a la Dirección de Cultura, Interculturalidad y Descolonización de la Gobernación aún no hayan acudido a realizar una inspección en el sitio para constatar el daño.
En la zona afectada, las piedras circulares de un diámetro de entre tres a tres metros y medio fueron removidas, quedando espacios vacíos visibles a simple vista. En otros casos el tiempo y la falta de políticas de preservación han deteriorado los vestigios arqueológicos.
Rocha aseguró que si la situación continúa de esta manera, con el tiempo desparecerá lo que queda de las qollqas que aún existen, corriendo el riesgo de quedar en el olvido. En la zona ya existen tres generaciones de personas que tienden a expandirse y ven como una opción el sitio de las qollqas. Sin embargo, pese al riesgo de la proliferación de asentamientos, no hay acciones de prevención.

Esta situación de destrucción del patrimonio arqueológico y arquitectónico no sólo se presenta en Quenamari, sino en el mismo centro de la ciudad donde hace más de un mes se derrumbó una infraestructura colonial en la cera este de la plaza 14 de Septiembre a vista de las autoridades municipales y departamentales. Lo mismo ocurre en el municipio de Tarata donde ahora se aprecian edificios, mientras desaparecen las casonas coloniales.
Ante esta situación, Irahola pidió a los responsables del cuidado de estos sitios arqueológicos comprometerse con su resguardo, mediante la aplicación de políticas y con planes aplicables con visión futura.

NADIE HACE CUMPLIR LA NORMATIVA

El Concejo Municipal de Colcapirhua emitió la Ordenanza 021/99 el 1º de octubre de 1999 que declaró al cerro de Quenamari o La Maica de una superficie de 153,6 hectáreas como “reserva ecológica forestal con destino a la creación de un gran parque y área de esparcimiento”. Continúa: “queda terminantemente prohibida la construcción en este lugar, debiendo el ejecutivo municipal controlar permanentemente, procediendo a demoler cualquier construcción”.

En septiembre de 2006, el presidente Evo Morales promulgó la Ley Nº 3479 que declara “Monumento Arqueológico Nacional a los sitios arqueológicos incaicos de Cotapachi Central, Kharalaus Pampa, Jahuintiri, ubicados en el municipio de Quillacollo; Quenamari en el municipio de Colcapirhua; e Incarracay en el municipio de Sipe Sipe de la provincia Quillacollo del departamento de Cochabamba”. A pesar de contar con estas normativas que obligan a la preservación de estos sitios para evitar daños irreparables, las acciones para respetarlas son escasas, nulas o quedan en intenciones.



DENUNCIA EN SOLITARIO Y SIN ECO SOBRE LA DESTRUCCIÓN DE LAS QOLLQAS DE COLCAPIRHUA

En fecha 3 de julio del 2015 el arqueólogo Marco Irahola elevó una denuncia a todas las instituciones municipales, departamentales y nacionales acerca de la destrucción de más de 150 cimientos de qollqas en la localidad de Quenamari , municipio de Colcapirua, las cuales intenta proteger desde el año 2013, a partir de un esfuerzo individual, llamando la atención a autoridades de la gobernación, el propio municipio de Colcapirhua y autoridaes comunales. En un principio se solicitó que estas estructuras, dispersas en gran parte de las comunidades, fuera inventariada apropiadamente y que sobre esta base se elabore un Plan de Manejo que involucre acciones de investigación, ordenamiento territorial, protección del patrimonio, puesta en valor, y aprovechamiento turístico que ofresca una alternativa viable para las comunidades involucradas. Sin embargo estas iniciativas no prosperaron adecuadamente, pues mientras se discutía la viabilidad de un Plan de Manejo, una iniciativa funesta de parte de algunos comunarios dio fin a estos importantes relictos de la actividad agroproductiva de la región en tiempos de la ocupación inca del Valle de Cochabamba.

Sin embargo, la noticia del terrible atentado contra el patrimonio arqueológico efectuado con la destrucción del Sitio Arqueológico de las Qollqas de Quenamari, ubicado en la comunidad de Esquilan Grande del Municipio de Colcapirhua, no ha tenido mayor efecto en las entidades a cargo. El daño causado a este sitio es de gran envergadura e irreparable, originado por acciones premeditadas de algunas personas que han removido decenas de qollqas (las bases de piedra que conforman las mismas) en un área aproximada de 200 metros. En una visita realizada por Irahola al lugar el día 2 de julio del 2015 se comprobó la magnitud de un daño que no tiene precedentes y que es secuela del abandono y negligencia de las diferentes instancias encargadas de la protección y gestión del patrimonio cultural.

Demandamos desde la Sociedad de Arqueología de La Paz, que el Ministerio de Culturas, la Gobernación de Cochabamba y el propio Instituto y Museo de la Universidad Mayor de San Simón se pongan a trabajar y contribuyan a generar un precedente en el cumplimiento de la Ley, particularmente porque Cochabamba es uno de los pocos, sino el único, que cuenta con una Ley Departamental de Patrimonio Cultural.

10 de julio de 2014

PRIMER CONGRESO MUNICIPAL DE LA HISTORIA DE LA PAZ

Markas, Tambos y Waqás: Los caminos de la memoria del Valle de La Paz, Chuquiago Marka

Gobierno Autónomo Municipal de La Paz
Sociedad de Arqueología de La Paz (Mesa de Arqueología)

Mayor información: comisionpatrimonio@gmail.com
Ver información actualizada del evento en : Blog de la Comisión Científica, de Reglamentación interna y Protección de Patrimonio

TERCER CONGRESO DE ARQUEOLOGÍA DE BOLIVIA - Carrera de Arqueología UMSA

27 de febrero de 2014

CAMINO DE TAKESI : CONCLUSIONES DE LA EVALUACIÓN SOBRE DAÑOS Y DESTRUCCIÓN



Antecedentes de la denuncia de destrucción y daño al camino
En fecha 16 de febrero del 2014 la Sociedad de Arqueología de La Paz recibió una denuncia de parte del ciudadano español Vicente Hernandez Lisart, quien en un mensaje de correo remitió una foto que fuera tomada el 28 de junio del año 2014 en oportunidad de un recorrido que este hizo por la zona. Su denuncia indicaba que se comunicó que en aquella oportunidad se comunicó con un periodista si obtener respuesta y que el hormigonado que observó en el camino era una práctica contraria  al patrimonio cultural y arqueológico boliviano
Tras recibir la denuncia, la Sociedad de Arqueología de La Paz, publicó en su página web una alerta sobre esta situación para que se investigue e identifique a los responsables, toda vez que el daño al patrimonio es un delito penal y que todo ciudadano o entidad pública o privada que fuera testigo de este delito tiene la obligación de denunciarla ante las autoridades competentes, en este caso el Ministerio de Culturas y Turismo, la Gobernación y el Gobierno Municipal de la jurisdicción, para que estos procedan conforme a ley y remitan la denuncia a la fiscalía una vez corroborada la evidencia de haber existido el delito denunciado.
Paralelamente, la SALP envío una nota oficial escrita a la Secretaría de Turismo y Culturas para que esta inicie las acciones pertinentes respecto a este presunto daño. Juntamente a esta acción, se remitió correos electrónicos con la publicación de la página de la Sociedad de Arqueología de La Paz al Director General de Patrimonio,  Marcos Michel, al  jefe de la Unidad de Arqueología y Museos (UDAM), Julio Ballivian, al Director de Culturas de la Gobernación, Luis Callisaya y a la responsable de Patrimonio Arqueológico de la Dirección de Culturas de la Gobernación Departamental de La Paz, Dennise Rodas.
La respuesta de la gobernación fue inmediata, toda vez que los medios anoticiados del hecho se hicieron eco de la denuncia y solicitaron mayor información sobre el tema a las entidades sectoriales y territoriales responsables. En tal sentido la gobernación, a través de su Dirección de Culturas, organizó una comisión de evaluación para hacerse presente en el lugar el día 20 de febrero del 2014 a objeto de evaluar la veracidad de la denuncia. Un equipo de tres arqueólogos de la Dirección de Culturas del GADLP y la SALP, un ingeniero de minas, además de un equipo de periodistas y camarógrafos formaron parte de esta comisión, comprometiendo también el apoyo especializado de la Carrera de Arqueología de la UMSA a través de sus laboratorios de Lítica y Conservación.
Entre los días 18 y 19 visitaron el sitio los periodistas de La Razón como la gente del Ministerio de Culturas, llegando ambos a distintas conclusiones, tal como lo exponen las notas de prensa publicadas con posterioridad.
El Ministerio de Culturas , a través de su página web indicó en un comunicado oficial, que esta institución estatal estaba anoticiada de un movimiento de tierras  en la zona de San Francisco que afectaban al Caminos Prehispánico de Takesi, tras lo cual entre el 6 y 7 de junio se hicieron presentes en el lugar técnicos del Ministerio corroborando las denuncias, además de observar la colocación de la rampla de hormigón sobre el empedrado para facilitar el traslado de una compresora sobre una camioneta 4x4. Sin embargo se indicó que el material colocado fue cascajo, tierra y cemento en mínima cantidad y que se conecto un camino vehicular con el camino de Takesi, ampliando el punto de interconexión  sin daño alguno para el camino precolombino
Finalmente se indicó que los funcionarios del Ministerio de Culturas llegaron a un “acuerdo” para que se retirase el el material de la rampla tras el traslado de la compresora, acción que fue ejecutada y que la inspección del 18 de febrero evidenció que la rampa fue retirada sin daño para el camino.
En una comunicación con el responsable de Culturas del Gobierno Municipal de Yanacachi, la Sociedad de Arqueología de La Paz, pudo conocer con evidencias documentales que esta entidad hizo una denuncia a la Mancomunidad de Municipios de los Yungas de La Paz, y que esta remitió de forma escrita una nota al Ministerio de Culturas en julio del 2013 denunciando estos daños y otros que se hallan afectando el camino prehispánico. La nota no fue respondida ni atendida según los procedimientos legales vigentes.
El responsable de Culturas de Yanacachi efectuó una evaluación completa del camino, pero en particular de esta primera sección, donde evidenció movimiento de tierra con maquinaria pesada, el hormigonado del camino y el importante daño que le fue infringido como efecto de la ampliación y conexión de caminos para el traslado de materiales y mineral.



Antecedentes jurídicos sobre su protección
El camino prehispánico de Takesi logra el estatus de Monumento Nacional Arqueológico  a iniciativa  del Instituto Nacional de Arqueología  y el Instituto Nacional de Cultura dirigidos por Carlos Ponce Sanjinés y Julia Elena Fortún respectivamente el 23 de julio de 1975 a partir del Decreto Supremo Nº 12717 bajo el gobierno del Gral Hugo Banzer Suarez, delegando su custodia y conservación al INAR además de prohibir la realización de trabajos agrícolas  y construcciones sobre la plataforma de la calzada precolombina, junto con la edificación de construcciones en las inmediaciones del camino.
El 2 de octubre del 2007 mediante declaración Nº 1980 del Honorable Consejo Departamental, los tramos de caminos precolombinos: Camino Real, Camino de Omasuyos, Camino de Copacabana, Camino de El Choro, Camino de Yunga Cruz y Camino de Takesi, son declarados Patrimonio Cultural, Histórico, Arquitectónico y Arqueológico del Departamento de La Paz.
A este marco normativo antecedente, se suma el Artículo 99 de la Constitución Política del Estado que indica que el patrimonio cultural del pueblo boliviano es inalienable, inembargable e imprescriptible. . Que los recursos económicos que generen se regularan por ley, para atender prioritariamente a su conservación, preservación y promoción. Estando definido que el Estado garantizará su registro, protección, restauración, recuperación, revitalización, , enriquecimiento, promoción y difusión  de su patrimonio cultural de acuerdo con la ley; y que la riqueza, natural, arqueológica, paleontológica, histórica, documental y la procedente del culto religioso y el folklore, es patrimonio cultural del pueblo boliviano , de acuerdo con la ley.
Es también deber de todo ciudadano boliviano según el artículo 108 de la CPE, resguardar, defender y proteger el patrimonio natural, económico y cultural de Bolivia.
Finalmente, el código penal establece en su artículo 223 (Destrucción o deterioro de bienes del estado y la riqueza nacional)”El que destruyere, deteriorare, substrajere o exportare un bien perteneciente al dominio público, una fuente de riqueza, monumentos u objetos del patrimonio arqueológico, histórico o artístico nacional incurrirán en privación de libertad de uno a seis años” (DS 667 del 8/10/2010). Así mismo el artículo 358 de la misma norma indica una pena de 1 a 6 años por daño calificado sobre el patrimonio arqueológico nacional.
Antecedentes históricos del camino prehispánico
Se estima que la primera construcción del camino de Takesi data del periodo Formativo (800 aC a 400 d.C), habiendo sido usado por las diferentes culturas que les sucedieron, como Tiwanaku, Yungas, señoríos aymaras e Inka, para el movimiento o tráfico de personas y productos de consumo y valor simbólico. No obstante resulta muy claro que su uso fue intensivo durante el inkario, tal como se sabe de los reinados de Tupac Yupanki y Wayna Kapac. Cuenta con una extensión de 60 a 65 Km entre ventilla y Yanacachi, aunque su trazo se extiende hasta Puente Villa y Chulumani pasando por Villa Aspiazu, existiendo tramos que tienen una conservación muy buena.
OBJETIVO
El objetivo del presente informe es el de identificar y evaluar técnicamente los daños que han sido causados al camino prehispánico de Takesi por acciones emprendidas por la actividad minera reciente, que entre otras afectaciones ha colocado y usado entre junio y agosto pasado una rampla de hormigón vaciado sobre el empedrado, para el tránsito de vehículos desde y hacia la mina que se explota en las cercanías.


HALLAZGOS Y RESULTADOS
La Sociedad de Arqueología de La Paz (SALP), a solicitud de la Gobernación Departamental de La Paz, formo parte de la comisión técnica interinstitucional para visitar y evaluar los supuestos daños producidos en el camino prehispánico de Takesi como efecto de la colocación de un terraplén de hormigón pobre sobre la plataforma empedrada en un sector del acceso al abra de Takesi

Para tal cometido la delegación que acompaño esta incursión fue encabezada por el Director de Culturas de la Gobernación Lic. Luis Calisaya (Arqueólogo), la responsable de Culturas Dennis Rodas (Arqueóloga), un representante de la Sociedad de Arqueología de La Paz (Dagner Salvatierra), un ingeniero especialista en explotación en minas convocado por el GADLP,  camarógrafo y reporteras del canal 4 (RTP), los mismos que realizaron todo el recorrido realizando tomas y entrevistas en los lugares que se identificaron deterioro en el camino Pre-Hispánico del Takesi.
En el sector del ascenso al abra, se pudo corroborar la existencia de algunos sectores que se encuentran intervenidos por gente de la misma comunidad, donde se observó que el camino fue ampliado, parcialmente destrozado y descontextualizado de su forma original, este daño fue provocado de forma manual con herramientas tales como picotas, palas y/o  azadones. Otros sectores pudieron ser intervenidos con maquinaria pesada tal como parece evidenciarse en la forma en la que los escombros fueron arrastrados. Algunos de los rasgos de afectación detectados son:
1.     Caída de plataformas.
2.      Daños a los canales.
3.     Hundimientos en el tramo de recorrido (Tramo Takesi)
4.     Depresiones profundas  con huellas claras del paso de esta movilidad.
Afectación a la estabilidad del camino y deterioro a la estructura misma



En esta imagen podemos evidenciar la apertura y la unión del camino del Takesi,se muestra el acceso creado para aprovechar  el tramo original del Takesi,

Casi llegando al abra de Taquesi, a unos 70 m del tramo mejor conservado del camino Pre-hispánico (sector donde se denunció la colocación de una carpeta de hormigón para aligerar el ascenso de maquinaria),  se identificó el trabajo de ampliación al tramo original, presumiblemente para facilitar el tránsito de la maquinaria  (compresora), que según el responsable de la obra será utilizada en los trabajos de explotación de Wólfram, quien también expuso que las obras fueron realizadas con pleno conocimiento de la comunidad de Takesi.

El área impactada con esta apertura que incluye la destrucción de un sector del tramo de la vía Pre-hispánica tiene una extensión de 6x8 m. (Coordenadas WGS 84, Z19k, 618197; 8176701; Altura 4438). Tal apertura produjo que el cerro se desestabilice y vaya perdiendo material, el cual cae sobre una parte del tramo de manera ininterrumpida, con una incidencia amplia sobre el camino y elevando el riesgo sobre los caminantes que circulan la ruta. Esta apertura fue realizada de forma manual utilizando palas y picotas, el material retirado se encuentra acumulado en el mismo camino, la ampliación de este sector fue realizada por los miembros de la cooperativa o sociedad Andina Minera, con la finalidad de poder transportar la compresora de ½ tonelada de peso, la misma que fue llevada hasta la misma mina recorriendo el camino Pre-hispánico Takesi.
El tramo mejor conservado del camino Pre-hispánico Takesi, donde se construyó una rampa de hormigón en junio pasado, motivo por el cual se cursaron denuncias al Ministerio de Culturas y a la Gobernación departamental de La Paz, parece haber permanecido hasta el mes de agosto, periodo en el que fue retirado con el uso de combos, cinceles y barretas, dejando sobre el antiguo empedrado patrimonial 24 manchas o restos del hormigón que no pudieron ser limpiados, lo mismo que trozos de este material incrustados entre las uniones de  piedra a piedra. 
Esta acción generó un impacto directo, parcial, focalizado, muy severo en algunos sectores, pero reversible en su mayoría. El impacto más grave puede haberse dado como efecto del la limpieza del concreto sin apoyo especializado de conservadores, aspecto que es notablemente visible. La alteración principal se habría dado sobre dos franjas de 30 metros por 40 cm en el sector de la escalinata empedrada. Los daños percibidos a este sector son fundamentalmente los siguientes:

  1. Daño al  empedrado, tanto como producto del vaciado del hormigón, el tránsito de maquinaria pesada como de su extracción con métodos lesivos a este tipo de bienes, que han causado una incidencia visual o perceptual negativa, la perdida de originalidad en el empedrado y deterioro severo de las rocas donde aun se halla incrustado el concreto.
  2. Daño a canales, donde restos de hormigón se han depositado, generando problemas estructurales y perdida de su originalidad. 
  3. Las manchas o restos de incrustaciones de hormigón de mayor tamaño presentan una extensión de 3 y 2  m., existiendo numerosos sectores de incrustación de menor tamaño, que en promedio presentan 30 a 40 centímetros de largo, principalmente en sectores identificados de canales y empedrado 
  4.  Los escombros producto del retiro del concreto, que denotan las herramientas que fueron usadas y la dureza de sus materiales, se hallan depositadas a los lados del camino, teniendo un impacto perceptual negativo para la estética paisajística del lugar 
La comisión pudo constatar que el material que fue utilizado es una mezcla de hormigón (graba, arena y cemento) que se consolidó de manera firme en un periodo de poco más de dos meses, entre junio y agosto, según referencia de la gente que la construyó y el Responsable de Cultura del Gobierno Municipal de Yanacachi, que hizo seguimiento a la afección perpetrada. 


Las ampliaciones y nivelaciones al camino muestran serios daños, tanto por la pérdida de originalidad del tramo como también por la destrucción del mismo (Ubicación UTM WGS 84: 618269; 8176818; 4463 m.s.n.m)
Cuando se solicitó una explicación sobre todas estas intervenciones y ampliaciones a tramos específicos del camino, el Señor Julio Moya, Presidente de la Cooperativa o Sociedad Minera  Andina y comunario del Takesi, el explicó que la colocación del concreto fue para “proteger el camino” y que ellos no tenían conocimiento que para realizar estas intervenciones se tenía que pedir permiso al Ministerio de Culturas, pero que se ejecutó con el conocimiento de la comunidad Takesi. También indicó que las obras y modificaciones que hicieron, producto de lo cual se destruyó una porción del camino, se hizo porque no cuentan con carreteras por donde se pueda trasladar la maquinaria que les permitirá ampliar su producción, además de la pulpería para los trabajadores que trabajan en la mina.



CONCLUSIONES
La visita de la comisión de arqueólogos y especialista en minas de diferentes instituciones han permitido concluir lo siguiente en relación a la denuncia sobre la afectación de la actividad minera sobre el camino prehispánico de Takesi:

    El trabajo de retiro del concreto, si bien ha parcialmente aminorado la incidencia visual y perceptiva, la afectación como efecto de la circulación de vehículos sobre el área y restituido parte de su imagen original, también ha agravado el empedrado por la carencia de un procedimiento cuidadoso, técnico o profesional para su retiro.


    La colocación de el terraplén de hormigón  y los daños causados a esta porción de la ruta son delito penal tal como lo observan los artículos 223 y 358 del código penal, siendo ambos jurisdicción del ministerio público y deber de las instituciones que tomaron conocimiento reportarlas en tal sentido, sin mediar negociación o acuerdo alguno, que más allá de resolver el problema se convierte en un agravante y la comisión de otros delitos
    Se identificó la ampliación de varios segmentos del camino y la adecuación de las zonas de interconexión con rutas viales efectuada con impacto directo, destrucción y daño sobre un sector importante del camino, el cual es atribuido a la acción de la asociación minera, que dispuso realizar estas obras con el objeto de facilitar el tránsito de vehículos y maquinaria hacia y desde la mina. Este hecho también es tipificado como un delito penal según el artículo 223 del código penal vigente
    Actualmente continua siendo utilizada la vía prehispánica como acceso vial para vehículos livianos y pesados, cuya vibración y peso no solo deteriora el camino sino que afecta la estabilidad del talud y genera deslizamientos que pueden tener consecuencias posteriores 

    Se ha constatado que no existe intervención alguna del estado para precautelar la integridad de este monumento nacional, menos emplearlo responsable y apropiadamente como una fuente sostenible de ingresos y desarrollo para las comunidades de su entorno, cuya situación las obliga a seguir con explotaciones mineras que son ilegales y lesivas al patrimonio cultural y arqueológico que han heredado las propias comunidades  de la región.  

    Todos estos daños efectuados sobre el camino Pre-hispánico del Takesi no pueden ni deben ser minimizados como recientemente lo han hecho funcionarios y autoridades del Ministerio de Culturas,  sin haber constatado de forma seria y profesional el recorrido total del segmento del acceso al abra de Takesi. Aspecto que preocupa ampliamente a la colectividad interesada en la protección del patrimonio cultural y arqueológico, por el tipo de falta que se ha cometido en este caso, legalmente tipificada como incumplimiento de deberes y encubrimiento en el delito de daño calificado sobre el patrimonio arqueológico.



    RECOMENDACIONES

    1.  Habiéndose encontrado claras evidencias del daño, afectación y destrucción infringido al patrimonio arqueológico nacional, que es un delito tipificado en el código penal, corresponde a las entidades públicas municipales y departamentales efectuar la denuncia a la fiscalía departamental para que inicie una investigación que identifique con claridad que delitos se cometieron, quienes están involucrados y cual la pena que deberán cumplir.
    2.     La Sociedad de Arqueología de La Paz, solicitará que también sean incluidos en este proceso investigativo funcionarios del Ministerio de Culturas que hayan incumplido con sus deberes, hayan sobrepasado sus atribuciones en el ejercicio de sus funciones, o  se hayan desempeñado de manera negligente en este caso, puesto que tanto la construcción de la rampa de hormigón, el movimiento de tierras, la ampliación manual de la ruta prehispánica, la remoción de la rampa, etc. fueron de conocimiento pleno de autoridades y técnicos de la mencionada institución.
    3.     Se recomienda a la Gobernación y a los Gobiernos Municipales de Palca y Yanacachi enviar notificaciones a las empresas mineras que operan en el sector donde se les informe de las características del Monumento Nacional Caminos Prehispánico de Takesi y se les indique las leyes y regulaciones que deben cumplir.
    4.     La gobernación debe contar con una base actualizada de las licencias ambientales y de  operación de las empresas y cooperativas mineras que operan en sitios muy sensibles al tema arqueológico como el Camino de Takesi, a fin de desarrollar planes para generar alternativas económicas sostenibles para estas poblaciones, que ven en la minería la única fuente de ingresos factible para sus familias.
    5.     Más allá de simplemente señalizar el camino, el Ministerio de Culturas, la Gobernación Departamental de La Paz y los Gobiernos Municipales involucrados, deben elaborar un Plan de manejo y establecer un comité de administración que la haga autosostenible en el largo plazo, a partir de explotar adecuadamente el turismo, brindar oportunidades a su población y proteger su patrimonio



        Llamar la atención a las entidades sectoriales nacionales y departamentales para que asuman su rol de gestionar sus sitios declarados patrimonio cultural departamental y nacional, velando por su protección, conservación y restauración, que como el camino de Takesi se hallan en un casi absoluto abandono 
    Informe completo en : https://drive.google.com/file/d/0B6ph_eDmrY7AX0pobkFMb3Zxdk0/edit?usp=sharing